ARTICULO 48

"Breve introducción al NIDRA YOGA"
El inmenso poder e influencia de nuestros pensamientos
2ª parte.
Por SANTIAGO PAZHÍN. Psicoterapeuta y profesor de Yoga. Director del CEYSI

 

YogaSomos lo que pensamos que somos… Esta frase que suelo utilizar en mis clases, cursos o conferencias sobre la mente, encierra en sí misma, -en gran parte-, el secreto de las diferencias entre los seres humanos dentro de su relación consigo mismo y la sociedad. ¿Qué es lo que hace que unas personas triunfan y otras fracasen en la vida? ¿Qué es lo que hace que unos sean más sanos, más felices o más propensos a atraer la buena suerte a sus vidas mientras que otros suelen ser más propensos al sufrimiento, a la enfermedad y pareciera como que la mala suerte les persiguiera constantemente.

Sin duda alguna, la respuesta es: ¡sus pensamientos, su actitud mental, su forma de pensar hacia ellos mismos o el modo en que entienden la vida!. De acuerdo a la sabiduría Vedanta: “la misma mente que nos lleva al fracaso, la enfermedad o el sufrimiento, es la misma que nos puede llevar al éxito,  la sanación y la dicha” ¿cómo? ¡utilizando la mente de forma constructiva por medio de una actitud optimista y positiva! Y, créeme que no es algo tan difícil de conseguir, solo hay que proponerse con firmeza el cambio necesario para lograrlo.

El pensamiento y la conducta
A lo largo de la vida, y ya desde la vida intrauterina, seguidamente durante el primer año de vida y a continuación hasta los 7 ó 9 años, el hemisferio cerebral izquierdo, cuya cualidad principal es el raciocinio, el pensamiento lógico o la reflexión  está menos desarrollado que el derecho, lo que conlleva a que durante la primera etapa de la vida utilicemos más el hemisferio cerebral derecho, entre cuyas cualidades se encuentra la del sentimiento y la emoción, de tal modo que las experiencias que vivimos durante la infancia sean predominantes a lo largo de toda nuestra a la hora de generarnos una determinada personalidad, conducta y carácter.

Un niño que no solo crezca carente del afecto, ternura, caricias o amor que precisa, sino que además se desarrolla en un ambiente hogareño agresivo, donde los gritos, insultos, vejaciones o frases hirientes como: ¡eres un inútil y nunca serás nada en la vida! ¡ojalá no hubieras nacido! ¡no mereces nada bueno en la vida! Y otras similares, irán generando un carácter introvertido, temeroso, inseguro, tímido o de baja autoestima, que le llevará a hacerse una idea nefasta de si mismo y de la vida, sintiéndose condenado al fracaso y al sufrimiento, merecedor de todo lo malo que le ocurra. Todo ello, en el fondo, debido a la negativa, destructiva y pesimista manera de pensar, pues es sabido que los pensamientos nos llevan a las actuaciones y que somos el resultado de lo que pensamos.

Ante lo expuesto, solamente hay un modo de modificar la personalidad y comenzar el camino hacia el cambio que nos lleve hacia el éxito y felicidad deseada: mejorar la calidad de nuestros pensamientos, y especialmente, la forma en que nos vemos a nosotros mismos, dado que solemos ser quienes más nos agredimos y dañamos a nosotros mismos. Cuando hablo a mis alumnos y pacientes de la necesidad del cambio de actitud, de la necesidad de mejorar la forma de pensar, muchas personas comienzan su juego de autoexcusas promovido por los malos hábitos conductuales que han grabado en su mente subconsciente.  Las clásicas expresiones: “-no puedo” o “-no soy capaz” se mueven por la sociedad como si de un virus se tratara infectando las mentes de pesimismo y negatividad e impidiendo el camino hacia la vida plena que todo ser humano se merece. Excusas tales como: “-es que yo soy así y no puedo cambiar” están a la orden del día. A mi pregunta si siendo así son felices suelen contestarme que no, y, cuando les interrogo sobre lo que hacen para cambiar, su respuesta suele ser un silencio o un rotundo: NADA.

¡Verdaderamente el ser humano puede ser su peor enemigo o su mejor amigo de acuerdo a como utilice el poder de su mente y de sus pensamientos!

Amigo mío, si tu no cambias no cambia nada y puedes escoger entre conformarte siendo como eres o proponerte firmemente el camino hacia el cambio necesario. Y aquí es donde el NIDRA YOGA que yo enseño como psicoterapeuta especializado en el mundo de la mente y del pensamiento, contribuye a que dicho cambio sea posible mientras uno sencillamente disfruta de un profundo estado de relajación y paz interior.

  
La relajación como medio y no como fin
Lejos de utilizar la relajación como mero ejercicio contra el estrés y sus nefastas consecuencias –que ya es mucho- en NIDRA YOGA la utilizo como medio para acceder a lo profundo de la mente subconsciente y hacer los cambios necesarios por medio de diferentes “Técnicas de inducción y autoprogramación positiva”. Es como adentrarse en el disco duro de un ordenador y comenzar a formatearlo eliminando los programas negativos: no puedo, no sirvo, etc e instalar otros nuevos positivos: quiero, puedo, merezco, etc…  Al mantenerse en un estado profundo de relajación en un estado ampliado de conciencia cercano al nivel del sueño fisiológico, el cerebro trabaja en una frecuencia lenta de ondas theta que además de mantener al practicante en un estado de plenitud y pleno descanso le permite realizar los cambios necesarios, erradicando los malos hábitos creados desde la infancia y crear una nueva y positiva personalidad por medio de reforzar cualidades como la autoestima, el autoamor, la seguridad, la confianza y otras similares.

Cada alumno debe asumir su responsabilidad a la hora de desear conseguir los logros o metas propuestos y, ello es algo en lo que en repetidas ocasiones trabaja por si mismo en estado de NIDRA YOGA a lo largo de cada sesión, por medio de diferentes resoluciones o sankalpas, reforzando finalmente por el profesor al final de la clases. Si se entiende la mente como un jardín y los pensamientos como semillas, es lógico comprender que de la calidad de los pensamientos dependerá la calidad de las actuaciones y de los frutos dulces o amargos que cada uno recogerá en su vida. Igualmente, volviendo al simil del ordenador, cada pensamiento es como el programa que hace que este maravillo ordenador neuronal que llevamos sobre nuestros hombros sea programado correcta y positivamente para utilizar su increíble potencial en el mejoramiento de la personalidad, la salud y todas las facetas de la vida.  

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