ARTICULO 40

"Hacia la paz mundial por uno mismo"

Viendo el estado actual en el que nuestra humanidad se encuentra actualmente y la necesidad inmediata de rectificar el rumbo destructivo, agresivo y desarmonizante que lleva, hoy, pensando en voz alta, te incito a contribuir a su mejoramiento para que, entre todos, hagamos de este mundo el hogar que todos anhelamos para vivir, trabajando en conseguir el cambio que la humanidad precisa, con la certeza de que estamos ya en camino hacia el “destino dorado” que por ley Divina le pertenece. Lo penoso es que tengamos que transitar por un camino de espinas y guijarros, cuando podríamos hacerlo por otro bien más liso y cubierto de flores…

Estas son algunas de las reflexiones que hoy me hago en voz alta:

La humanidad está por formada por individuos y lo que se haga así mismo el individuo se lo hará al mundo en el que vive. El estado actual de la humanidad o del planeta no es más que el resultado de lo que existe en las mentes y almas de cada ser humano que lo habita.

La paz, la hermandad y el respeto en mutua armonía, deben ser los lemas y metas de toda nación y de todo ser humano que la forma. No es tan difícil aprender a vivir en paz y armonía los unos con los otros, si primero aprendemos a vivir en armonía con nosotros mismos. La paz mundial no se conseguirá en reuniones o asambleas por la paz mientras en los corazones de quienes se sientan a parlamentar siga existiendo odio, rencor, intereses propios y sobre todo: egoísmo o desamor.

Para hablar de paz hay que sentirla. Esta debe mover las palabras, pensamientos y actuaciones de quienes la pronuncien o busquen. Y para ello, la paz debe ser primeramente “conquistada” en el interior de cada uno. Trabajar día a día en la superación de nuestras imperfecciones y por ser comprensivos con las de las demás es un primer paso para que, entre todos, cada cual librando su propia batalla interna, alcancemos finalmente y para siempre la sublime meta de convertirse en seres de paz, alcanzando la propia armonía e irradiarla al mundo.

Así pues, el trabajo, el primer paso hacia la paz mundial comienza por la paz individual y desde lo interno irradiarla hacia los demás. Pues, todos viajamos en la misma nave cósmica llamada Tierra por el infinito universo y hacia una misma meta común: la evolución y el progreso del Ser y el vivir en armonía con todos, con el Todo, como cosmopolitas que somos (ciudadanos el cosmos) amparados por la madre de todas las leyes que rigen el universo: La ley del Amor Cósmico.

Que lejos parecemos estar todavía de comprender la existencia y finalidad de esta Ley y cuanto más de ponerla en práctica, pero aún hay tiempo. Todavía la esperanza del cambio sigue estando vigente y haciendo posible el que entre todos podamos superar este estado materialista, brutal e inhumano en el que muchos parecen vivir. Todavía podemos superar las nefastas consecuencias de esta difícil Era de Kali Yuga que sigue dando sus últimos coletazos dejando ya paso a la Nueva Edad de Oro que se avecina para nuestro planeta.

Nuestro planeta, la Tierra, nuestro hogar, nuestra madre Gaia, todavía sigue siendo joven y repleto de vida con capacidad para regenerarse así mismo; todavía es abonable para el cambio que muchos deseamos y, debemos sembrar cada uno nuestra flor de la paz allá donde nos encontremos. Debemos recuperar la Sabiduría Arcana de muchos pueblos que nos han precedido en el tiempo y de los que nos urge aprender su amor a la tierra y a todos los seres que la habitan y vivir en armonía con sus invisibles leyes y energías.

La Tierra es un planeta joven, un bebé planetario al que le quedan muchas vueltas que dar por el espacio y como tal, se encuentra en una nueva Fase Evolutiva y de Transformación; en una nueva “Iniciación Planetaria” que habrá de pasar con el hombre o sin él. De nosotros depende alcanzar la “vibración” que se precisa para continuar habitando este todavía hermoso mundo. Esa vibración no es más que la del Amor sentido e irradiado en cada palabra, en cada pensamiento y en cada uno de nuestros actos cotidianos hacia uno mismo y los demás seres  vivientes del planeta. 

Si quieres contribuir a un mundo mejor, comienza por mejorarte a ti mismo. Para mejorarte comienza por conocerte. Para conocerte proponte mantenerte en silencio en tu refugio interior percibiendo los mandatos de tu Silenciosa Voz Interior que te conectará directamente con el Divino que hay en ti y fuera de ti. Dedica tiempo a realizarte y sublimar tu mente pues ella te lleva a las actuaciones. Debo decirte algo maravilloso: Debes saber que todo el tiempo que dediques a mejorarte a ti mismo, estás contribuyendo a mejorar tus relaciones con los demás y a irradiar tus poderosas energías mentales al aura del planeta, colaborando a su purificación y armonía. Con ello tus pensamientos positivos, altruistas y armónicos influirán en millones de personas sin importar a la distancia que estos se encuentren.

Si por el contrario persistes en mantener tus constantes quejas, tus malos pensamientos, tus bajas pasiones, tus reproches , temores y negativas críticas hacia los demás, estarás contribuyendo a acelerar tu propia autodestrucción y el riesgo posible de influir negativamente en el planeta. Tus pensamientos ejercen una influencia más poderosa y directa de lo que puedas imaginarte sobre el estado del mundo y el de los seres que lo habitamos. Tus pensamientos de temor a un fin del mundo solo contribuirán a que acontezcan más catástrofes y dolor sobre la faz del planeta; por el contrario, pensamientos de esperanza en el cambio, en el ser humano y en un Ser Divino que nos ama y está pendiente de nuestro cambio, harán posible que todo esto pase y superemos la prueba que estamos pasando como raza y como individuos de libre pensamiento y albedrío.
 
Dirás que las calamidades y catástrofes naturales comienzan a dejar cada día más dolor y muerte sobre la faz de la Tierra, pero ¿acaso no es el resultado de nuestras propias acciones?. ¿Acaso la Tierra no debe defenderse del cáncer (ser humano) que la carcome hasta sus entrañas y que amenaza con destruirla?. ¿No te parece que ya viene avisándonos desde hace mucho tiempo y que prestamos caso omiso a sus avisos?. Como ser vivo tiene el derecho y deber de defenderse y de velar por su evolución y la sobrevivencia de cientos de especies vegetales y animales que llevan sobre la tierra millones de años más que el ser humano.

Estamos en un momento similar al del nacimiento de un nuevo ser. La Tierra, por Ley de Evolución, está pronto a dar a luz una nueva humanidad y, como todo parto, éste puede llegar a ser doloroso si no se lleva el embarazo en las condiciones amorosas que se precisan para la madre y el feto. Yo no creo en la tan profetizada llegada de un fin del mundo, si no más bien, en el fin de la humanidad, de un desacertado modo de vida o de la sociedad tal como la entendemos actualmente. Creo en el nacimiento de una Nueva Humanidad en la que prevalecerán los valores morales, éticos y espirituales; donde el amor, la compasión, la hermandad, la armonía serán la tónica del Nuevo Hombre de la Edad naciente.
Al igual que se comienza a trabajar en una sola moneda, en una comunidad europea… pronto se comenzará ha habar de una sola bandera y nación: la de la Tierra. Una sola raza: la humana. Una sola religión: la del Amor Cósmico. Una meta común: la paz, la fraternidad y el progreso espiritual de la humanidad…

¿Te suena?: “Uno para todos y todos para uno”, hermosa y sabia frase de un escritor iniciado. Vamos camino de todo esto. Pero, el trabajo no pertenece exclusivamente a los políticos, a los educadores, sociólogos, ni a los líderes religiosos o incluso místicos, sabios e iniciados, sino a cada ser humano que habitamos la Tierra y formamos la Humanidad.

Dime, ¿conoces alguna otra tarea más noble que la de dedicar tu vida o parte de ella a trabajar por mejorarte a ti mismo para contribuir a un mundo mejor?.

Hoy, pensando en voz alta, te invito a unirte a mis reflexiones y a que, tras someterlas al firme análisis del crisol de tu razón, saques tus propias conclusiones y comiences a cumplir parte de tu darhma(deber) y responsabilidad como ser individual, y célula viviente y de libre pensamiento de nuestra humanidad y del planeta…

Mi mensaje es: Trabajemos en nuestro mejoramiento individual y contribuiremos a un mundo mejor. Ese es el camino. Como Ghandi decía,  no hay caminos para la paz, la paz es el camino, y el camino es hacia dentro, siendo ahí, en lo profundo de cada uno donde cada ser humano debe liberar su propia batalla contra sí mismo, venciendo al ego, el dragón de muchas cabezas (soberbia, celos, envidia, rencor, odio…) y consiguiendo la transmutación de ser humano imperfecto en Ser Humano Realizado.

Que escuchemos a nuestra Bendita Voz Interior y sigamos su mandato. Que su Luz ilumine nuestras mentes y llene de gozo y dicha nuestros corazones, sólo así podremos colaborar primero y disfrutar después de la Nueva Edad de Oro que ya se divisa en el horizonte del nuevo día… ya su divina Luz comienza a brillar por todos los rincones del planeta y en las mentes y corazones de aquellos que vibran al unísono de su amorosa vibración espiritual.

Om Shanti. Queda en paz.


(Texto y fotos Santiago Pazhín Vigo 24-1-07)

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