ARTICULO 39

Yogures Biológicos “vivos”.


Su consumo diario es vital por su alto contenido en bacterias buenas que contribuyen a repoblar la flora intestinal, ayudando al cuerpo a producir ciertas vitaminas y protegiendo contra muchas enfermedades causadas por bacterias. Previene complicaciones intestinales, desde el estreñimiento al cáncer. La toma de uno o dos diarios es altamente beneficioso para la salud.

Su contenido es rico en Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus termophilus,  que también se encuentran en otros productos lácteos fermentados, como el suero de la leche. Contienen otros cultivos que son muy importantes para la función digestiva, como los Lactobacillus acidophilus y Bifidobacterium bifidus (comunmente acidofilus y bifidus).  Estas bacterias entran en el organismo multiplicándose. Los yogures comerciales, por el contrario, que son tratados con calor destruye los cultivos de bacterias benéficas.
 
Son imprescindibles por múltiples causas, por ejemplo porque la piel, el tubo digestivo (desde la boca hasta el ano), y la vagina en las mujeres, están colonizados por millones de bacterias esenciales para el funcionamiento correcto orgánico. Médicamente se les denomina FLORA BACTERIANA. Viven tanto en la piel como en el interior de nuestro cuerpo. La mayor concentración se encuentra en los intestinos, donde hay más de 500 especies diferentes, conocida como la FLORA INTESTINAL, responsables de múltiples funciones como la función inmunológica, la asimilación de los nutrientes y la limpieza de toxinas del cuerpo.

La calidad de esta flora se determina por el equilibrio entre los diferentes tipos de bacterias. Cada especie cumple su función de control sobre las otras, impidiéndoles crecer y que ocupen el lugar que ellas precisan. Este equilibrio natural puede debilitarse debido por ejemplo a: el modo de vida, el estado emocional, la dieta, el stress continuo, cambios de temperatura, los medicamentos (como los antibióticos).

Los antibióticos por ejemplo, al destruir parcialmente la FLORA INTESTINAL (buena) permite proliferar a bacterias nocivas. La amoxicilina (antibiótico)  afecta la Flora bacteriana intestinal y de la vagina, pudiendo presentarse en esa zona una infección llamada “ubrera”, causada por Candida albicans (bacterias malas).  El yogurt biológico produce ácidos como el láctico que mantiene la acidez de la región, impidiendo  que las bacterias dañinas responsables de la “ubrera”, no puedan desarrollarse en ese medio ácido, ya que sólo pueden hacerlo en un terreno de baja acidez. Esta disminución de acidez puede producirse con ciertos medicamentos como los antibióticos y las píldoras anticonceptivas en especial.

Cuanto más alto sea el nivel de las bacterias beneficiosas en el tubo digestivo, más se estimula la peristalsis ayudando a evacuar el material de desecho, de lo contrario se genera estreñimiento, gases, malas digestiones, hinchazón del vientre...

MATIZES IMPORTANTES:
*Es más importante la población de bacterias en los intestinos que una alimentación rica en fibra. En relación al cáncer de colon, es sabido que una dieta más vegetariana lo previene, mientras que la ingestión de carne incrementa la población de bacterias de desechos putrefactos como los “bacteriodos” (bacterias malignas para el organismo) y disminuye las benignas.

 *La absorción del calcio también precisa de una buena flora intestinal.

 *Una alimentación rica en bacterias benéficas como el acidofilus, reduce los niveles de colesterol malo.

*Importante suministrar a los niños lactobacilus y otras bacterias benignas que no contiene la dieta láctea normal.

*El estreñimiento y la diarrea se pueden tratar con yogur biológico, bien en yogurt biológico rico en lactobacilo o en forma de cápsulas con bacterias liofilizadas. Los ancianos deben tomarlos a diario, para combatir la osteoporosis.

*El tratamiento con antibióticos (especialmente del grupo de la amoxicilina, tetraciclina o ampilicina), si es prolongado alteran la flora. Los más potentes como la clindamicina o la lincomicina, pueden provocar alteraciones drásticas. Los que se toman oralmente pueden producir problemas intestinales en especial a los niños: (náuseas, dolor abdominal o diarrea es lo más típico; flatulencias, timpanitis y pérdida del apetito). A largo plazo generan alergias e infecciones o irritaciones intestinales. Más seriamente, candidiasis crónica (ubrera intestinal), diabetes o daños al hígado. Dado que después de una terapia con antibióticos quede una más propuesto a coger enfermedades, es urgente restablecer lo antes posible la flora tomando un alto contenido en bacterias buenas, como las acidofilus combinada con bifidus, protegiéndonos de efectos secundarios.

*Cuando la población de lactobacilos está presente en la alimentación diaria, como el Yogurt biológico, hay un aumento de ácido fólico y muchas vitaminas del tipo B. Igualmente ayuda a sintetizar la vitamina K en los intestinos, necesaria para la coagulación de la sangre. Su carencia puede producir las habituales hemorragias nasales, hematomas, sangre en la orina y períodos menstruales excesivos.

*La presencia de lactobacilos impiden el crecimiento de bacterias malas, previniendo infecciones intestinales.

*La población bacteriana de los intestinos, está constantemente cambiando, por lo que el estar suministrándole los lactobacilos, estimulan al sistema inmunológico para reforzar la resistencia del cuerpo.

*Como SUPLEMENTO al Yogur biológico, los que no deseen tomar  fermentos lácteos, pueden optar por suplementos en forma de cápsulas, que contienen la bacteria Bifidobacterium bifidus. Se pueden adquirir en tiendas de alimentación o farmacias, bajo los nombres comerciales de Acidophilus, Biodophilus y Multidophilus.. caducan a las tres semanas una vez abiertas. También el requesón, el suero lácteo (una cucharada de café o sopera en un vaso de agua en cada comida). Puede obtenerse en granjas donde se haga queso o tiendas naturistas. MOLKOSAN es un producto homeópata excelente en suero lácteo.

Hay también laboratorios naturales que han preparado productos de fácil toma oral (Una toma en ayunas)  que contienen diferentes tipos de bacterias buenas en gran cantidad cuyo tratamiento es de un mes o mes y medio, muy beneficiosas para nuestra salud y la repoblación de la flora intestinal buena cuyo uso aconsejamos fervientemente, como preventivo y especialmente después de la toma de antibióticos, o cuando hay gases, hinchazón del vientre, diarrea, y otros muchos problemas digestivos o baja de defensas orgánicas, entre otros casos.

(Santiago Pazhín)

 

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