"A mi padre ... (1ª parte)"
-¿Quién está ahí?...-¡Papá, eres tu!...
-¡Sí hijo, soy yo!
-¿Qué tal estás papá?
-Bien hijo, estoy bien. ¿Y tú como estás?
-No muy bien padre, me siento mal al no haber sido capaz, cuando podía, de abrazarte, acariciarte el pelo, cogerte la mano y haberte dicho: “Papá, TE QUIERO. Gracias por haber sido mi padre, estoy muy orgulloso de haber sido tu hijo...”
-Lo sé, hijo, lo se.
Aprende de ello y dile siempre a todos lo mucho que les quieres, es lo que más necesitamos en la vida, escuchar de nuestros seres queridos un ¡TE QUIERO!a tiempo.
-Fuimos todos muy egoístas contigo padre, muy indiferentes... Tú sólo nos pedías cariño y no supimos dártelo. Cuando recuerdo la casa donde viviste tus últimos meses, lo solo que estabas. Yo te dije que era el resultado de lo que tu mismo creaste con tu mala actitud en la vida, y ahora creo que estaba equivocado, que tu merecías vivir y morir entre los tuyos. Ninguno hicimos gran cosa para llenar tu soledad y acallábamos nuestra conciencia visitándote de vez en cuando. Me siento mal padre, muy mal, he sido un tremendo egoísta, pero, créeme ahora al decirte que te quiero y que ya he comenzado a echarte de menos...
-Lo sé hijo, yo también a ti, pero tú sabes que nos volveremos a ver y los dos aprenderemos de nuestros errores. Aprende tu de los míos hijo, no cometas los mismos que yo, no dejes de amarles y decirles te quiero. No vivas como yo, solo y sin cariño. Tu sabes bien que el afecto y el cariño es lo más importante...Hijo, no quiero que mueras como yo...solo.
Hazte querer y quiere, es lo más importante hijo. No te llevarás de este mundo ninguna otra cosa más que el dolor o el amor que hayas creado en tu alma. Aprende de mí, de mis errores,busca siempre tiempo para estar con los tuyos mientras todavía estéis en el mundo. luego, los reproches ¿de qué sirven?..
-Padre, lo siento...perdóname...
-No sigas hijo, no sigas, tal vez soy yo quién tiene que pediros perdón a todos por mi mala actitud y carácter; la vida me trató mal, no me dio muchas posibilidades, pero, me dio la alegría de verte nacer a ti y a tus hermanos y, por eso me fui mundo adelante para que nada os faltase. Quereros mucho, daros el amor que hubiera querido para mí y yo lo estaré sintiendo aquí, en mi alma.
-Papá, no sé por qué Dios no me permitió volver a verte y darme la oportunidad de decirte: “Te quiero papá, perdona mi egoísmo, y no olvides que es un orgullo haber sido tu hijo...Me hubiera gustado tanto habértelo podido decir...
-Lo sé hijo, yo también de verte de nuevo a ti, pero os llevo a todos en mi corazón, en realidad nunca he dejado de hacerlo, pero este maldito carácter arruinó mi vida, no dejes que haga lo mismo con la tuya. Cuídate hijo, cuídate y haz lo mismo con tu madre, con tus hermanos, con tus hijas. Haz también que la familia que yo contribuí a separar con mis celos, con mis defectos, se vuelva a unir. Si de verdad es cierto que me quieres, quiérelos a ellos para que viva siempre en vuestro recuerdo.
-No te olvidaré nunca papá, nunca y por favor, cuando me toque ir para esa vida, venme a recibir, que seas tu papá,lo primero que encuentre en el otro mundo para poder darte el abrazo que no he sabido darte en este, y para decirte lo que te quiero. No lo olvides padre...
-Yo tampoco os olvidaré hijo y, trataré de ayudaros desde este lado, pero créeme que el cariño y el amor deben ser tus armas y herramientas en esa vida, con ellas triunfarás en todo lo que te propongas. Yo también te quiero hijo...
-Papá, ¿sigues ahí?...papá, no te vayas todavía, vuelve, tengo muchas cosas más que decirte y...tienes que decirme que... que me perdonas.
-Claro hijo, tu también a mi, perdonadme todos, ahora estoy tranquilo, estoy feliz, estoy bien, nos volveremos a ver, ¡os quiero!...
-Papá, espera...papá...
Escrito la noche de la muerte de mi padre, a mi llegada de Barcelona. Es una despedida que el tiempo no permitió hacer en vida, un abrazo espiritual pendiente para darnos en la Otra Vida… Por supuesto, una conexión real de alma a alma, entre lágrimas por el padre que se fue yalegrías por el alma que retornaba a su hogar... Tan sólo un hasta pronto papá. Tu hijo Santi.
Indice