ARTICULO 2

Por Santiago Pazhín

"Las 4 sendas principales del Yoga y su unificación"

 Introducción

En este primer trabajo, haré una sencilla introducción a las sendas yóguicas para seguir profundizando de forma individual, en cada una de ellas, en sucesivos artículos.

Tradicionalmente, y con lo que están de acuerdo todos los grandes maestros que han existido desde los orígenes del Yoga, la milenaria ciencia del Yoga posee cuatro ramas o sendas fundamentales, ideadas por los grandes rishis de la sagrada y antigua India, para adaptarlas a los diferentes temperamentos, mentalidad, necesidades o intereses de búsqueda y evolución de cada ser humano. De este modo, el Yoga es un sistema y camino sumamente abierto y adaptable a cada personalidad. Estas cuatro sendas son:

Las 4 sendas tradicionales

1) Raja Yoga: se lo conoce también como “Yoga mental”, el "camino real" o “el óctuple sendero” (Asthanga Yoga)”. Busca la reintegración del Ser con lo Absoluto o Dios, por medio del dominio de la mente y su sublimación, especialmente a través de la concentración y de la meditación. Además de poseer unas reglas concretas sobre el comportamiento ético y moral del practicante, igualmente posee un conjunto de técnicas cuya meta es suprimir las modificaciones del pensamiento, aquietando y serenando la mente para trascenderla y adentrarse en la búsqueda de lo trascendente y lo divino que hay en el interior de todo ser humano.

Cuando hay pureza mental y quietud mental se puede acceder a lo profundo de uno mismo, al igual que sólo se puede ver el fondo del lago cuando sus aguas están limpias e inmóviles.

Este tipo de Yoga es para las personalidades de tendencia investigativa, intelectual o racional.

2) Ñana Yoga: Es el camino del conocimiento, de la búsqueda de la Verdad y la sabiduría a través del intelecto y la razón. Se busca trascender el poder de Maya o ilusión del mundo material, comprendiendo que lo mundano es pasajero, transitorio y que físicamente estamos de paso por este mundo físico con la única finalidad de progresar y evolucionar espiritualmente, desarrollar el Ser y despertar la Conciencia de nuestra verdadera realidad Interior o Ser y de comprender el verdadero sentido trascendente del existir. El ñana-yogui busca eliminar a uno de los mayores enemigos del progreso del Ser: la ignorancia. Se busca llegar de lo falso a lo real, como bien dice esa antigua y hermosa oración hindú:

“De lo irreal condúceme a lo real.
De las tinieblas condúceme a la luz.
De la muerte condúceme a la inmortalidad”.

Aquí se aconseja el estudio profundo y analítico de los textos antiguos de la India, como pueden ser los las escrituras Sagradas o Vedas por medio de la intuición o conocimiento directo. Este Yoga va con las personalidades filosóficas, mentales, racionales e intuitivas.

“Cuando todo es negado lo que queda es el Ser, cuando el Ser es negado, lo que queda sigue siendo el Ser.”

3) Karma Yoga: Es el Yoga de la acción desinteresada, de la acción sin recompensa, por el placer de ser útiles a los demás. dedicar su vida a tal fin. Un karma Yogui ve en todo y en todos a lo Absoluto, a la divinidad que todo ser lleva dentro. El practicante se esfuerza por eliminar el ego (el mayor enemigo del yogui), en busca de la liberación y la purificación. Es el Yoga para las personalidades de acción o activas que necesitan trabajar por el bien de los demás o de la humanidad, y que, generalmente buscan un camino a través del cual poder.

 4) Bhakti Yoga: Es el Yoga de la devoción, apto para personalidades con tendencias emocionales que buscan realizarse o encontrar a Dios a través de un acercamiento devocional, contemplando a la Divinidad en todas las cosas y en todos los seres. Su practicante busca alcanzar la sublimación de todas las emociones canalizando toda su energía en la imagen de lo Absoluto, transformando y purificando sus emociones en un flujo de amor puro hacia Todo. Las grandes religiones poseen en su origen una gran base de esta senda yóguica.

Hatha-Yoga

Existe otra senda yóguica conocida como Hatha Yoga o”Yoga físico” o “bipolar”. En realidad, no es más que una de las formas del Raya-Yoga, siendo el más conocido y practicado a nivel mundial, buscando básicamente el equilibrio de las dos corrientes de energía vital o cósmica Ha y Tha o Prana y Apana, por medio del dominio del cuerpo y de la mente a través de una gran diversidad de técnicas de respiración, pranayama, relajación, asanas, concentración y meditación.

El Yoga Integral

Desde sus orígenes, todos los grandes maestros de Yoga aconsejaron “integrar” el estudio y práctica de todas las sendas yóguicas citadas, aunque manteniendo una de ellas como la principal. De esta forma, ha sido el Hatha-Yoga, la senda más conocida, estudiada, practicada y difundida a nivel mundial; así como la más investigada por la ciencia y la medicina, convirtiéndola en la ciencia más completa de todas las existentes y fiables para alcanzar un desarrollo integral en el campo de la salud y el crecimiento interior, física, mental y espiritualmente.


“El Yoga se divide principalmente en cuatro grandes grupos: Karma Yoga (senda de la acción); Bhakti Yoga (senda de la devoción); Raja Yoga (ciencia del control mental) y Gñana Yoga (la senda del conocimiento). El objeto de estos es la realización de Bharman o absoluto, aunque difieran los medios que se emplean…Pero los grandes maestros, como Sri Suazi Sivananda aconsejan a los estudiantes tomar uno de los Yogas como senda principal y utilizar los otros como auxialiares de éste para alcanzar un progreso rápido”.

Suami Vishnu Devananda

Otras sendas yóguicas

Además de las anteriores , existen otras ramas yóguicas menos conocidas en Occidente, dado que así lo dejaron dicho los maestros, al ser sendas sólo aptas para personas que, tras haber pasado “necesariamente” por las sendas ya citadas y haberlas dominado integralmente, hayan conseguido el necesario control mental, emocional y sensorial; la pureza mental y física; el perfecto control sexual o su abstención; la sublimación moral y ética imprescindible y una elevada vibración de amor y bien con las que poder adentrarse sin riesgos en el conocimiento y práctica de vías yóguicas como el Tantra o el Kundalini, que sin haber obtenido primeramente todo lo anterior, (especialmente en la referente a Kundalini-yoga), el practicante corre el riesgo de poner en peligro su salud física y estabilidad mental-emocional; así como el serio peligro de activar o desarrollar antes de tiempo los diferentes chakras o centros bioenergéticos y, especialmente la poderosa energía kundalini, relacionada con el aspecto sexual, (la llamada prueba de fuego de los grandes iniciados) sólo apta para aquellos que han alcanzado los más altos grados del desarrollo físico, mental y espiritual; es decir es el último peldaño del Yoga, que para la mayor parte de las personas, está casi vedado.

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